casas socialistas en buenos aires
Privatizados en Israel, los kibutz se mudan para seducir a la Argentina
Los laboristas israelíes pusieron en marcha un programa para instalar en varios países del mundo su modelo de “comunas socialistas”, casas donde jóvenes viven en común, en la estela de los ya míticos kibutz, las granjas colectivas que florecieron desde los años 40, pero que hoy, privatizados, se han convertido en grandes empresas. En una de esas casas, jóvenes judíos argentinos viven su experiencia, compartiendo salarios y haciendo trabajos comunitarios en el barrio.
Por H.D.
Mi casa es tu casa. Gabriel Neuman, Florencia Herscovich y Ariel Rapp, los tres habitantes de la casa comunal, que recupera el espíritu de los kibutz
Israel exporta un nuevo modelo de vida socialista al mundo: las comunas urbanas, de las que ya existe una en Buenos Aires, a través del movimiento Habonim Dror (Los constructores-Libertad), un ala de su Partido Laborista (Avodá).
“Es un formato muy bueno. La idea es darlo como propuesta a los jóvenes como marco para crecer después de que terminaron su paso por el Movimiento”, afirma Adrián Rosemberg, representante de Habonim Dror en el país.
Israel creó y expandió el kibutz, estas granjas colectivas que sirvieron a los judíos para poblar Palestina en tiempos de la ocupación británica y en los primeros años de vida como Estado. Allí, se compartían tareas, viviendas, comida, todo en un ámbito rural, muy alejado de lo que ocurría en las grandes ciudades.
Hoy, estos centros se han transformado en grandes empresas que producen desde alimentos a equipos electrónicos y dejaron de lado el ideal socialista con el que habían sido creados. La vida también cambió, de campesina a urbana, por lo que muchas personas comenzaron a preguntarse cómo mudar ese modelo a las grandes metrópolis. La respuesta fueron las comunas.
“Son el cambio de lo que fue el kibutz, luego de que la privatización los convirtiera en empresas. Los jóvenes buscan otras opciones en la ciudad, donde pueden ayudar en la educación y vivir de la misma forma”, dice Rosemberg.
El modelo de vida en comuna está muy desarrollado en Israel, aunque como en el caso del kibutz, apenas una pequeña parte de la población lo ha adoptado. En la actualidad, se encuentran agrupadas según la ideología política, las creencias religiosas u otros temas que tienen en común.
La característica principal de la versión que propone Habonim Dror de este movimiento sionismo-socialista es que los participantes no sólo viven bajo un mismo techo, sino que, además, comparten sus salarios y tienen como objetivo realizar tareas de ayuda comunitaria en forma voluntaria.
El modelo local. La etapa final de la participación de los jóvenes en los movimientos sionistas en el mundo es un viaje a Israel. En el caso de los miembros de Habonim Dror, pasan un año viviendo diferentes tipos de experiencias, entre ellas, dos meses en una comuna, donde también hacen trabajos comunitarios.
En diferentes camadas, Florencia Herscovich, Dana Teper, Lior Feler, Ariel Rapp, Diego López Curyk y Gabriel Neuman (de entre 21 y 23 años), conocieron la modalidad personalmente, aunque la mayoría lo sintió como una especie de juego, ya que no tenían la verdadera responsabilidad que conlleva adoptar este modelo.
Sin embargo, a su regreso al país decidieron crear una comuna en el barrio porteño de Villa Mitre y buscar una forma de vida “un poco mejor y más equitativa para la sociedad”.
En su camino, se cruzó Moshelion que había llegado a Buenos Aires hacía pocos meses, como representante de Habonim Dror y que tenía como uno de sus proyectos impulsar este modelo, del que ella era parte en Israel, en el país. En seguida, los apoyó.
“La idea surgió de acuerdo con el momento en que estaban los chicos. Vine en el momento justo y ellos también querían hacerlo. Tenían muchos miedos: cómo iban a mantener la casa, cómo iban a vivir solos, cosas cotidianas, económicas y para qué vivir en conjunto, para qué hacer eso”, afirma. López Cruyk concuerda en que fue ella la que llegó con la idea y todos aceptaron. “Nos tiró la propuesta y, al principio, nos parecía irreal”, señala.
La ayuda no sólo consistió en los consejos y la contención de Moshelion, sino que el propio Movimiento les pagó el alquiler de la casa durante un año para que no tuvieran que preocuparse por la cuestión monetaria apenas se lanzaban a esta nueva aventura.
Así, pudieron dedicarse más a comprender el cambio que estaban viviendo, adaptarse a la nueva modalidad, desarrollarse tanto humana como ideológicamente y crear nuevos proyectos en los que trabajar.
“La comuna me sirvió para responderme un montón de preguntas que tenía, y sigo teniendo y que se me iba a hacer mucho más fácil entenderlas si me iba a vivir con más personas. La idea es seguir manteniendo valores que hoy en día se ven en la sociedad y cultivando los que se están perdiendo: el saludo, el gracias, el compartir, el despojarse del dinero, no darle tanta importancia a ese papel. Ese es un poco el desafío”, afirma Herscovich quien llegó desde Rosario, provincia de Santa Fe, para sumarse al proyecto.
López Curyk destaca que el cambio, además, le sirvió para desarrollarse en forma personal. “No quiero vivir toda mi vida como está predeterminado que sea, quiero elegir espacios distintos. Esto no va a tirar abajo el mercado, pero es un espacio donde manejarse con otras normas”, explica.
En la comuna parten desde hace casi dos años una casa alquilada, todas las decisiones que hacen a la vida en conjunto, un día de reflexión en grupo, una cena los martes a la noche para discutir proyectos, y el dinero que generan, a pesar de que difieren los ingresos que tiene cada uno.
“Fue una sensación de tranquilidad, algo muy desestresante dejar de pensar en mí dinero, en cómo utilizarlo. Es como un descanso saber que entre todos íbamos a tomar decisiones sobre esa plata”, señala Herscovich y Neuman concuerda. “Hay cosas que queremos: que el dinero deje de ser un factor dominante en la sociedad y que las personas sean un poco más profundas y sinceras. Eso es lo que deseamos generar”, destaca.
Si bien sus ideas pueden sonar utópicas, son conscientes de que para generar un cambio deben trabajar desde adentro del sistema. Por eso, buscan vincularse con otras personas a través de proyectos sociales y del voluntariado para poder diseminar sus ideas.
“La comuna es una inserción dentro de la sociedad. Es una cuestión de luchar de adentro sin aislarnos. Estamos en contra de algunos valores y tratamos de cambiarlos, intentando encontrar la manera coherente de vivir ahí sin despegarse”, afirma Rapp.
El grupo coincide en que les gustaría que esta modalidad se propagara, aunque prefieren evitar ponerse en predicadores de una nueva forma de vida. “A mí me gustaría que la gente conociera la idea, pero no desde un lugar de misionero”, señala López Curyk.
“Esta forma de vida genera por sí misma un montón de consecuencias. Quizás pueda hacerlo una pareja en su casa con sus hijos y que entre esa familia y ésta haya algún tipo de contacto –concluye Herscovich– . Me parece que es una forma de casamiento entre nosotros, donde hay un contrato, responsabilidades compartidas. Estaría bueno que todos pudieran probar vivir así.”
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Sunday, 22 August 2010
Thursday, 19 February 2009
Rosa Luxemburgo y la democracia
Rosa Luxemburgo y la democracia
Juan Manuel Vera
Texto publicado en Iniciativa Socialista nº 28, febrero 1994
"La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente" (Rosa Luxemburgo)
Cada 15 de enero se cumple el aniversario de los asesinatos de Rosa Luxemburgo y de Karl Liebknecht, los dirigentes históricos del ala izquierda de la socialdemocracia alemana. El 15 de enero de 1919, el culatazo del fusil de un soldado del viejo ejército del Káiser ponía fin a la apasionada y apasionante existencia de una de las figuras más destacadas del movimiento socialista europeo: Rosa Luxemburgo.
Son numerosas sus aportaciones polémicas al debate socialista: sus posiciones sobre la huelga de masas, su afirmación de la capacidad creativa y espontaneidad de la clase obrera, la crítica al leninismo organizativo, su polémica oposición al derecho de autodeterminación en el capitalismo, sus trabajos sobre la acumulación de capital, la defensa del internacionalismo obrero, etc.
La visión de Rosa Luxemburgo sobre la importancia de la autonomía de las masas para la construcción del socialismo y su concepción no instrumental de la democracia representan un recordatorio obligado para comprender la diversidad de orientaciones existentes entre los revolucionarios de las primeras décadas del siglo. Al mismo tiempo, obliga a reflexionar sobre la intensa marginación a la que fue sometido su pensamiento por parte de las izquierdas posteriores.
Para recordar la figura de Rosa Luxemburgo parece especialmente oportuno un breve análisis de sus opiniones sobre la cuestión democrática, planteadas en su célebre folleto La revolución rusa, demostrativas de la actualidad y vigencia de su compromiso político y moral. Escrito en 1918 en la carcel de Breslau e incompleto, Rosa envió un borrador de su trabajo en septiembre de 1918 a Paul Levi. Dicho texto expresa simultáneamente su solidaridad con la revolución rusa y una ardorosa defensa de la democracia que refleja fielmente la triple e inseparable dimensión del pensamiento y la obra de Rosa Luxemburgo: socialista, demócrata y revolucionaria.
Rosa y la revolución rusa
Rosa Luxemburgo entendió desde el inicio de la revolución en febrero de 1917 la continuidad entre dicho proceso y la anterior revolución de 1905. En su primera aproximación señalaba "...una vez en la brecha, la energía revolucionaria del proletariado ruso emprenderá, con la misma lógica ineluctable, la vía de una acción democrática y social radical y adoptará de nuevo el programa de 1905: república democrática, jornada de 8 horas, expropiación de los grandes terratenientes...".Al mismo tiempo, vincula expresamente la revolución con la lucha por la paz. "... Pero de ello emana en primer lugar para el proletariado socialista de Rusia la más urgente de las consignas, indisolublemente unida a todo lo demás: ¡Fin a la guerra imperialista!" (Cartas de Espartaco). Rosa Luxemburgo se sitúa en el campo de la solidaridad con la revolución de octubre: "El levantamiento de octubre no solamente ha servido para salvar efectivamente la revolución rusa, sino también para salvar el honor del socialismo internacional". Sin embargo, desde el principio Rosa Luxemburgo es consciente de la tragedia que supondría el aislamiento de la revolución (carta a Luise Kautsky del 24 de noviembre), del cual culpa a las direcciones chovinistas de la socialdemocracia. Asimismo, mantuvo diferencias y recelos con las orientaciones bolcheviques a la paz separada con Alemania, que condujeron a la paz de Brest-Litovsk.
A mediados del año 1918, Rosa Luxemburgo decide sistematizar sus posiciones críticas respecto a la política bolchevique. El aspecto fundamental que preocupaba a Rosa Luxemburgo eran las consecuencias que para el futuro de la lucha socialista podía tener la lectura apologética y unidireccional de la revolución rusa por la tendencia de sus dirigentes a formalizar y teorizar lo que sólo podían ser posturas contingentes. Realiza en su obra una severa advertencia contra la utilización de la experiencia bolchevique como un modelo para el socialismo. Su folleto La revolución rusa está, por consiguiente, orientado al futuro. "Bajo la teoría de la teoría de la dictadura de Lenin-Trotski subyace el presupuesto tácito de que para la transformación socialista hay una fórmula prefabricada, guardada ya completa en el bolsillo del partido revolucionario, que sólo requiere ser enérgicamente aplicada en la práctica. Por desgracia -o tal vez por suerte- no es ésta la situación. Lejos de ser una suma de recetas prefabricadas que sólo exigen ser aplicadas, la realización práctica del socialismo como sistema económico, social y jurídico yace totalmente oculta en las nieblas del futuro. En nuestro programa no tenemos más que unos cuantos mojones que señalan la dirección general en la que tenemos que buscar las medidas necesarias, y las señales son principalmente de carácter negativo..." (La revolución rusa, RR en adelante, p.210) .
Crítica del bolchevismo
Sus críticas a los bolcheviques se refieren a tres aspectos: la política agraria, el derecho de autodeterminación y la cuestión democrática. El tema de la democracia es el aspecto sustantivo de su contundente valoración crítica de la política de Lenin y Trotski y de los riesgos que conllevaba para el futuro.
Los bolcheviques habían defendido simultáneamente la consigna de ¡Todo el poder a los soviets! y la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Rosa Luxemburgo no comprende el viraje adoptado por los bolcheviques al disolver el Parlamento como tampoco al restringir el derecho de voto. Admite que la Asamblea Constituyente podía no ser verdaderamente representativa, pero afirma que en ese caso la disolución debería haber ido acompañada de una convocatoria de nuevas elecciones, realizando una defensa expresa de la existencia de instituciones representativas bajo un gobierno que se proclama socialista.
Sin embargo, el punto de vista de Rosa Luxemburgo no se refiere fundamentalmente a un problema táctico sobre la Asamblea Constituyente. Su posición es de principio y se refiere a la necesidad absoluta de que el socialismo se desarrolle sobre la base de instituciones democráticas. Muchos comentaristas de esta obra han señalado acertadamente que su contenido planteaba la necesidad de la compatibización entre el Parlamento y los soviets. Creo, sin embargo, que el núcleo central de su argumentación va más allá, es la necesidad permanente de derechos democráticos incondicionados. Se irrita por la tendencia de los bolcheviques a hacer de la necesidad virtud y a acabar defendiendo un "socialismo" antidemocrático.
Frente a una frase de Trotski ("Como marxistas nunca fuimos adoradores fetichistas de la democracia formal") contesta: "Es cierto que nunca fuimos adoradores fetichistas de la democracia formal. Ni tampoco fuimos nunca adoradores fetichistas del socialismo ni tampoco del marxismo....Lo que realmente quiere decir (esa frase) es: siempre hemos diferenciado el contenido social de la forma política de la democracia burguesa, siempre hemos denunciado el duro contenido de desigualdad social y falta de libertad que se esconde bajo la dulce cobertura de la igualdad y la libertad formales. Y no lo hicimos para repudiar a éstas sino para impulsar a la clase obrera a no contentarse con la cobertura sino a conquistar el poder político, para crear una democracia socialista en reemplazo de la democracia burguesa, no para eliminar la democracia" (RR, p.213-214)
Socialismo y democracia
En cuanto al contenido del socialismo Rosa Luxemburgo lo entiende como una ampliación de la democracia, no su limitación, extendiendo la intervención en la vida pública a masas de población que nunca habían sido partícipes de su destino.
Por otra parte, el socialismo no puede establecerse por decreto. Nadie posee ni las soluciones para todos los problemas, ni un método infalible. Para Rosa la solución de los problemas sólo puede proceder de la fecunda corrección de los errores cometidos, la cual sólo es posible sobre la base de la libertad de crítica y de la más amplia iniciativa popular. "El sistema social socialista sólo deberá ser, y sólo puede ser, un producto histórico, surgido de sus propias experiencias, en el curso de su concreción, como resultado del desarrollo de la historia viva, la que (al igual que la naturaleza orgánica, de la que, en última instancia, forma parte) tiene el saludable hábito de producir siempre junto con la necesidad social real los medios para satisfacerla, junto con el objetivo simultáneamente la solución. Sin embargo, si esto es así, resulta evidente que no se puede decretar el socialismo, por su propia naturaleza, ni introducirlo mediante un "ukase". Exige como requisito una cantidad de medidas de fuerza (contra la propiedad, etc.). Lo negativo, la destrucción, puede decretarse; lo constructivo, lo positivo, no. Territorio nuevo. Miles de problemas. Sólo la experiencia puede corregir y abrir nuevos caminos. Sólo la vida sin obstáculos, efervescente, lleva a miles de formas nuevas e improvisaciones, saca a la luz la fuerza creadora, corrige por su cuenta todos los intentos equivocados. La vida pública de los países con libertad limitada está tan gobernada por la pobreza, es tan miserable, tan rígida, tan estéril, precisamente porque, al excluirse la democracia, se cierran las fuentes vivas de toda riqueza y progreso espiritual. (...).Toda la masa del pueblo debe participar. De otra manera, el socialismo será decretado desde unos cuantos escritorios oficiales por una docena de intelectuales" (RR, p.210-211)
La democracia es el único medio para poder limitar los errores inevitables en toda dirección política. "El control público es absolutamente necesario. De otra manera el intercambio de experiencias no sale del círculo cerrado de los burócratas del nuevo régimen. La corrupción se torna inevitable (palabras de Lenin...). La vida socialista exige una completa transformación espiritual de las masas degradadas por siglos de dominio de la clase burguesa. Los instintos sociales en lugar de los egoístas, la iniciativa de las masas en lugar de la inercia, el idealismo que supera todo sufrimiento, etc. Nadie lo sabe mejor, lo describe de manera más penetrante, lo repite más firmemente que Lenin. Pero está completamente equivocado en los medios que utiliza. Los decretos, la fuerza dictatorial del supervisor de fábrica, los castigos draconianos, el dominio por el terror, todas estas cosas son sólo paliativos. El único camino al renacimiento pasa por la escuela de la misma vida pública, por la democracia y opinión pública más ilimitadas y amplias. Es el terror lo que desmoraliza" (RR, p.211).
En defensa de la libertad
Las libertades públicas no son algo accesorio, sino el aire mismo imprescindible para poder hablar de algo parecido al socialismo. "Lenin dice que el Estado burgués es un instrumento de opresión de la clase trabajadora, el Estado socialista, en cambio, de opresión a la burguesía. En cierta medida, dice, es solamente el Estado capitalista puesto cabeza abajo. Esta concepción simplista deja de lado el punto esencial: el gobierno de la clase burguesa no necesita del entrenamiento y la educación política de toda la masa del pueblo, por lo menos no más allá de determinados límites estrechos. Pero para la dictadura proletaria ése es el elemento vital, el aire sin el cual no puede existir" (RR, p.209).
De forma consistente con las posiciones defendidas desde 1903, Rosa Luxemburgo rechaza el jacobinismo político y valora en el más alto grado la autodeterminación e iniciativa de las masas. Esa capacidad constructiva de la sociedad sólo puede desarrollarse con libertad política, cuyo fundamento es el derecho a oponerse. "La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente. No a causa de ningún concepto fanático de la "justicia", sino porque todo lo que es instructivo, totalizador y purificante en la libertad política depende de esta característica esencial, y su efectividad desaparece tan pronto como la "libertad" se convierte en un privilegio especial" (RR, p. 209-210) .
La ausencia de democracia conduce a la degeneración política. Es difícil, sabiendo todo lo que ocurrió después y los terribles efectos del estalinismo, no leer con un estremecimiento las proféticas palabras con que Rosa trazó el posible destino de la revolución y su rechazo de la política de terror. "Cuando se elimina todo esto, ¿qué queda realmente? En lugar de los organismos representativos surgidos de elecciones populares generales, Lenin y Trotski implantaron los soviets como única representación verdadera de las masas trabajadoras. Pero con la represión de la vida política en el conjunto del país, la vida de los soviets también se deteriorará cada vez más. Sin elecciones generales, sin una irrestricta libertad de prensa y reunión, sin una libre lucha de opiniones, la vida muere en toda institución pública, se torna una mera apariencia de vida, en la que sólo queda la burocracia como elemento activo. Gradualmente se adormece la vida pública, dirigen y gobiernan unas pocas docenas de dirigentes partidarios de energía inagotable y de experiencia ilimitada. Entre ellos, en realidad, dirigen sólo una docena de cabezas pensantes, y de vez en cuando se invita a una élite de la clase obrera a reuniones donde deben aplaudir los discursos de los dirigentes, y aprobar por unanimidad las mociones propuestas. En el fondo, entonces, una camarilla. Una dictadura, por cierto: no la dictadura del proletariado sino la de un grupo de políticos, es decir, una dictadura en el sentido burgués, en el sentido del gobierno de los jacobinos (¡la postergación del Congreso de los Soviets de periodos de tres meses a seis!). Sí, podemos ir aun más lejos,; esas condiciones pueden causar inevitablemente una brutalización de la vida pública..." (RR, p.211-212).
Durante muchos años se ha sostenido por diversos comentaristas de la obra de Rosa Luxemburgo que ésta se habría retractado con posterioridad de sus opiniones, basándose en afirmaciones de Adolf Warszawski y de Clara Zetkin, que han dado lugar a la leyenda de una autocrítica de Rosa y su acercamiento final al leninismo. Los historiadores comunistas han hablado frecuentemente de una retirada de sus críticas basándose en su rechazo de la convocatoria de Asamblea Constituyente en las agitadas jornadas de noviembre y diciembre de 1918. Esa versión fue sostenido por el propio Lenin en 1922 al afirmar que ella misma había corregido en gran medida sus errores. También Trotski, que calificó su trabajo sobre la revolución rusa de "teóricamente muy débil" (!), considera que su acercamiento a las concepciones bolcheviques explica que no llegara a publicar el manuscrito (en "Rosa Luxemburgo y la Internacional", 1935).
Parece poco creíble sostener que Rosa Luxemburgo había cambiado de opinión... sobre puntos de vistas mantenidos durante toda su vida. En realidad, desde el momento en que redacta el texto hasta su muerte transcurren pocos meses. Por otra parte, el contenido fundamental de su obra es principista y no táctico. Era un trabajo de alcance teórico en el cual "los detalles no eran importantes", como señala Peter Nettl, y sólo de los detalles se habría retractado según sostuvieron sus compañeros alemanes.
¡Rosa Luxemburgo tenía razón en tantas cosas! La revolución de Octubre alimentó la tentación jacobina de la izquierda y su tendencia a intentar sustituir los procesos sociales por las iniciativas de los agentes políticos y la auténtica dinámica de las transformaciones de la sociedad por un control administrativo. Sobre dicha base, la contrarrevolución estalinista estableció un régimen totalitario.
En todos los sentidos, las opiniones expresadas en La revolución rusa derivan de la lucha en favor del socialismo y de la democracia que había manifestado Rosa a lo largo de toda su trayectoria; por ello este escrito aparece como su auténtico "testamento" político. Un testamento que contiene una trágica advertencia sobre el triste destino del socialismo si olvida su intrínseca necesidad de democracia y libertad. Un estremecedor aviso que fue silenciado.
Juan Manuel Vera
Texto publicado en Iniciativa Socialista nº 28, febrero 1994
"La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente" (Rosa Luxemburgo)
Cada 15 de enero se cumple el aniversario de los asesinatos de Rosa Luxemburgo y de Karl Liebknecht, los dirigentes históricos del ala izquierda de la socialdemocracia alemana. El 15 de enero de 1919, el culatazo del fusil de un soldado del viejo ejército del Káiser ponía fin a la apasionada y apasionante existencia de una de las figuras más destacadas del movimiento socialista europeo: Rosa Luxemburgo.
Son numerosas sus aportaciones polémicas al debate socialista: sus posiciones sobre la huelga de masas, su afirmación de la capacidad creativa y espontaneidad de la clase obrera, la crítica al leninismo organizativo, su polémica oposición al derecho de autodeterminación en el capitalismo, sus trabajos sobre la acumulación de capital, la defensa del internacionalismo obrero, etc.
La visión de Rosa Luxemburgo sobre la importancia de la autonomía de las masas para la construcción del socialismo y su concepción no instrumental de la democracia representan un recordatorio obligado para comprender la diversidad de orientaciones existentes entre los revolucionarios de las primeras décadas del siglo. Al mismo tiempo, obliga a reflexionar sobre la intensa marginación a la que fue sometido su pensamiento por parte de las izquierdas posteriores.
Para recordar la figura de Rosa Luxemburgo parece especialmente oportuno un breve análisis de sus opiniones sobre la cuestión democrática, planteadas en su célebre folleto La revolución rusa, demostrativas de la actualidad y vigencia de su compromiso político y moral. Escrito en 1918 en la carcel de Breslau e incompleto, Rosa envió un borrador de su trabajo en septiembre de 1918 a Paul Levi. Dicho texto expresa simultáneamente su solidaridad con la revolución rusa y una ardorosa defensa de la democracia que refleja fielmente la triple e inseparable dimensión del pensamiento y la obra de Rosa Luxemburgo: socialista, demócrata y revolucionaria.
Rosa y la revolución rusa
Rosa Luxemburgo entendió desde el inicio de la revolución en febrero de 1917 la continuidad entre dicho proceso y la anterior revolución de 1905. En su primera aproximación señalaba "...una vez en la brecha, la energía revolucionaria del proletariado ruso emprenderá, con la misma lógica ineluctable, la vía de una acción democrática y social radical y adoptará de nuevo el programa de 1905: república democrática, jornada de 8 horas, expropiación de los grandes terratenientes...".Al mismo tiempo, vincula expresamente la revolución con la lucha por la paz. "... Pero de ello emana en primer lugar para el proletariado socialista de Rusia la más urgente de las consignas, indisolublemente unida a todo lo demás: ¡Fin a la guerra imperialista!" (Cartas de Espartaco). Rosa Luxemburgo se sitúa en el campo de la solidaridad con la revolución de octubre: "El levantamiento de octubre no solamente ha servido para salvar efectivamente la revolución rusa, sino también para salvar el honor del socialismo internacional". Sin embargo, desde el principio Rosa Luxemburgo es consciente de la tragedia que supondría el aislamiento de la revolución (carta a Luise Kautsky del 24 de noviembre), del cual culpa a las direcciones chovinistas de la socialdemocracia. Asimismo, mantuvo diferencias y recelos con las orientaciones bolcheviques a la paz separada con Alemania, que condujeron a la paz de Brest-Litovsk.
A mediados del año 1918, Rosa Luxemburgo decide sistematizar sus posiciones críticas respecto a la política bolchevique. El aspecto fundamental que preocupaba a Rosa Luxemburgo eran las consecuencias que para el futuro de la lucha socialista podía tener la lectura apologética y unidireccional de la revolución rusa por la tendencia de sus dirigentes a formalizar y teorizar lo que sólo podían ser posturas contingentes. Realiza en su obra una severa advertencia contra la utilización de la experiencia bolchevique como un modelo para el socialismo. Su folleto La revolución rusa está, por consiguiente, orientado al futuro. "Bajo la teoría de la teoría de la dictadura de Lenin-Trotski subyace el presupuesto tácito de que para la transformación socialista hay una fórmula prefabricada, guardada ya completa en el bolsillo del partido revolucionario, que sólo requiere ser enérgicamente aplicada en la práctica. Por desgracia -o tal vez por suerte- no es ésta la situación. Lejos de ser una suma de recetas prefabricadas que sólo exigen ser aplicadas, la realización práctica del socialismo como sistema económico, social y jurídico yace totalmente oculta en las nieblas del futuro. En nuestro programa no tenemos más que unos cuantos mojones que señalan la dirección general en la que tenemos que buscar las medidas necesarias, y las señales son principalmente de carácter negativo..." (La revolución rusa, RR en adelante, p.210) .
Crítica del bolchevismo
Sus críticas a los bolcheviques se refieren a tres aspectos: la política agraria, el derecho de autodeterminación y la cuestión democrática. El tema de la democracia es el aspecto sustantivo de su contundente valoración crítica de la política de Lenin y Trotski y de los riesgos que conllevaba para el futuro.
Los bolcheviques habían defendido simultáneamente la consigna de ¡Todo el poder a los soviets! y la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Rosa Luxemburgo no comprende el viraje adoptado por los bolcheviques al disolver el Parlamento como tampoco al restringir el derecho de voto. Admite que la Asamblea Constituyente podía no ser verdaderamente representativa, pero afirma que en ese caso la disolución debería haber ido acompañada de una convocatoria de nuevas elecciones, realizando una defensa expresa de la existencia de instituciones representativas bajo un gobierno que se proclama socialista.
Sin embargo, el punto de vista de Rosa Luxemburgo no se refiere fundamentalmente a un problema táctico sobre la Asamblea Constituyente. Su posición es de principio y se refiere a la necesidad absoluta de que el socialismo se desarrolle sobre la base de instituciones democráticas. Muchos comentaristas de esta obra han señalado acertadamente que su contenido planteaba la necesidad de la compatibización entre el Parlamento y los soviets. Creo, sin embargo, que el núcleo central de su argumentación va más allá, es la necesidad permanente de derechos democráticos incondicionados. Se irrita por la tendencia de los bolcheviques a hacer de la necesidad virtud y a acabar defendiendo un "socialismo" antidemocrático.
Frente a una frase de Trotski ("Como marxistas nunca fuimos adoradores fetichistas de la democracia formal") contesta: "Es cierto que nunca fuimos adoradores fetichistas de la democracia formal. Ni tampoco fuimos nunca adoradores fetichistas del socialismo ni tampoco del marxismo....Lo que realmente quiere decir (esa frase) es: siempre hemos diferenciado el contenido social de la forma política de la democracia burguesa, siempre hemos denunciado el duro contenido de desigualdad social y falta de libertad que se esconde bajo la dulce cobertura de la igualdad y la libertad formales. Y no lo hicimos para repudiar a éstas sino para impulsar a la clase obrera a no contentarse con la cobertura sino a conquistar el poder político, para crear una democracia socialista en reemplazo de la democracia burguesa, no para eliminar la democracia" (RR, p.213-214)
Socialismo y democracia
En cuanto al contenido del socialismo Rosa Luxemburgo lo entiende como una ampliación de la democracia, no su limitación, extendiendo la intervención en la vida pública a masas de población que nunca habían sido partícipes de su destino.
Por otra parte, el socialismo no puede establecerse por decreto. Nadie posee ni las soluciones para todos los problemas, ni un método infalible. Para Rosa la solución de los problemas sólo puede proceder de la fecunda corrección de los errores cometidos, la cual sólo es posible sobre la base de la libertad de crítica y de la más amplia iniciativa popular. "El sistema social socialista sólo deberá ser, y sólo puede ser, un producto histórico, surgido de sus propias experiencias, en el curso de su concreción, como resultado del desarrollo de la historia viva, la que (al igual que la naturaleza orgánica, de la que, en última instancia, forma parte) tiene el saludable hábito de producir siempre junto con la necesidad social real los medios para satisfacerla, junto con el objetivo simultáneamente la solución. Sin embargo, si esto es así, resulta evidente que no se puede decretar el socialismo, por su propia naturaleza, ni introducirlo mediante un "ukase". Exige como requisito una cantidad de medidas de fuerza (contra la propiedad, etc.). Lo negativo, la destrucción, puede decretarse; lo constructivo, lo positivo, no. Territorio nuevo. Miles de problemas. Sólo la experiencia puede corregir y abrir nuevos caminos. Sólo la vida sin obstáculos, efervescente, lleva a miles de formas nuevas e improvisaciones, saca a la luz la fuerza creadora, corrige por su cuenta todos los intentos equivocados. La vida pública de los países con libertad limitada está tan gobernada por la pobreza, es tan miserable, tan rígida, tan estéril, precisamente porque, al excluirse la democracia, se cierran las fuentes vivas de toda riqueza y progreso espiritual. (...).Toda la masa del pueblo debe participar. De otra manera, el socialismo será decretado desde unos cuantos escritorios oficiales por una docena de intelectuales" (RR, p.210-211)
La democracia es el único medio para poder limitar los errores inevitables en toda dirección política. "El control público es absolutamente necesario. De otra manera el intercambio de experiencias no sale del círculo cerrado de los burócratas del nuevo régimen. La corrupción se torna inevitable (palabras de Lenin...). La vida socialista exige una completa transformación espiritual de las masas degradadas por siglos de dominio de la clase burguesa. Los instintos sociales en lugar de los egoístas, la iniciativa de las masas en lugar de la inercia, el idealismo que supera todo sufrimiento, etc. Nadie lo sabe mejor, lo describe de manera más penetrante, lo repite más firmemente que Lenin. Pero está completamente equivocado en los medios que utiliza. Los decretos, la fuerza dictatorial del supervisor de fábrica, los castigos draconianos, el dominio por el terror, todas estas cosas son sólo paliativos. El único camino al renacimiento pasa por la escuela de la misma vida pública, por la democracia y opinión pública más ilimitadas y amplias. Es el terror lo que desmoraliza" (RR, p.211).
En defensa de la libertad
Las libertades públicas no son algo accesorio, sino el aire mismo imprescindible para poder hablar de algo parecido al socialismo. "Lenin dice que el Estado burgués es un instrumento de opresión de la clase trabajadora, el Estado socialista, en cambio, de opresión a la burguesía. En cierta medida, dice, es solamente el Estado capitalista puesto cabeza abajo. Esta concepción simplista deja de lado el punto esencial: el gobierno de la clase burguesa no necesita del entrenamiento y la educación política de toda la masa del pueblo, por lo menos no más allá de determinados límites estrechos. Pero para la dictadura proletaria ése es el elemento vital, el aire sin el cual no puede existir" (RR, p.209).
De forma consistente con las posiciones defendidas desde 1903, Rosa Luxemburgo rechaza el jacobinismo político y valora en el más alto grado la autodeterminación e iniciativa de las masas. Esa capacidad constructiva de la sociedad sólo puede desarrollarse con libertad política, cuyo fundamento es el derecho a oponerse. "La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente. No a causa de ningún concepto fanático de la "justicia", sino porque todo lo que es instructivo, totalizador y purificante en la libertad política depende de esta característica esencial, y su efectividad desaparece tan pronto como la "libertad" se convierte en un privilegio especial" (RR, p. 209-210) .
La ausencia de democracia conduce a la degeneración política. Es difícil, sabiendo todo lo que ocurrió después y los terribles efectos del estalinismo, no leer con un estremecimiento las proféticas palabras con que Rosa trazó el posible destino de la revolución y su rechazo de la política de terror. "Cuando se elimina todo esto, ¿qué queda realmente? En lugar de los organismos representativos surgidos de elecciones populares generales, Lenin y Trotski implantaron los soviets como única representación verdadera de las masas trabajadoras. Pero con la represión de la vida política en el conjunto del país, la vida de los soviets también se deteriorará cada vez más. Sin elecciones generales, sin una irrestricta libertad de prensa y reunión, sin una libre lucha de opiniones, la vida muere en toda institución pública, se torna una mera apariencia de vida, en la que sólo queda la burocracia como elemento activo. Gradualmente se adormece la vida pública, dirigen y gobiernan unas pocas docenas de dirigentes partidarios de energía inagotable y de experiencia ilimitada. Entre ellos, en realidad, dirigen sólo una docena de cabezas pensantes, y de vez en cuando se invita a una élite de la clase obrera a reuniones donde deben aplaudir los discursos de los dirigentes, y aprobar por unanimidad las mociones propuestas. En el fondo, entonces, una camarilla. Una dictadura, por cierto: no la dictadura del proletariado sino la de un grupo de políticos, es decir, una dictadura en el sentido burgués, en el sentido del gobierno de los jacobinos (¡la postergación del Congreso de los Soviets de periodos de tres meses a seis!). Sí, podemos ir aun más lejos,; esas condiciones pueden causar inevitablemente una brutalización de la vida pública..." (RR, p.211-212).
Durante muchos años se ha sostenido por diversos comentaristas de la obra de Rosa Luxemburgo que ésta se habría retractado con posterioridad de sus opiniones, basándose en afirmaciones de Adolf Warszawski y de Clara Zetkin, que han dado lugar a la leyenda de una autocrítica de Rosa y su acercamiento final al leninismo. Los historiadores comunistas han hablado frecuentemente de una retirada de sus críticas basándose en su rechazo de la convocatoria de Asamblea Constituyente en las agitadas jornadas de noviembre y diciembre de 1918. Esa versión fue sostenido por el propio Lenin en 1922 al afirmar que ella misma había corregido en gran medida sus errores. También Trotski, que calificó su trabajo sobre la revolución rusa de "teóricamente muy débil" (!), considera que su acercamiento a las concepciones bolcheviques explica que no llegara a publicar el manuscrito (en "Rosa Luxemburgo y la Internacional", 1935).
Parece poco creíble sostener que Rosa Luxemburgo había cambiado de opinión... sobre puntos de vistas mantenidos durante toda su vida. En realidad, desde el momento en que redacta el texto hasta su muerte transcurren pocos meses. Por otra parte, el contenido fundamental de su obra es principista y no táctico. Era un trabajo de alcance teórico en el cual "los detalles no eran importantes", como señala Peter Nettl, y sólo de los detalles se habría retractado según sostuvieron sus compañeros alemanes.
¡Rosa Luxemburgo tenía razón en tantas cosas! La revolución de Octubre alimentó la tentación jacobina de la izquierda y su tendencia a intentar sustituir los procesos sociales por las iniciativas de los agentes políticos y la auténtica dinámica de las transformaciones de la sociedad por un control administrativo. Sobre dicha base, la contrarrevolución estalinista estableció un régimen totalitario.
En todos los sentidos, las opiniones expresadas en La revolución rusa derivan de la lucha en favor del socialismo y de la democracia que había manifestado Rosa a lo largo de toda su trayectoria; por ello este escrito aparece como su auténtico "testamento" político. Un testamento que contiene una trágica advertencia sobre el triste destino del socialismo si olvida su intrínseca necesidad de democracia y libertad. Un estremecedor aviso que fue silenciado.
Friday, 13 February 2009
La economia Solidaria
La Economía Solidaria de Luis Razeto:
Para explicar el desarrollo social que puede alcanzar una sociedad a través de la Economía Solidaria, hay que entender cuál es su significado, sus relaciones con la economía formal y los niveles de productividad que puede alcanzar. La entrada a este mundo de la Economía Solidaria la hace posible el investigador chileno Luis Razeto, quien durante el seminario expuso ideas y experiencias de su país en esta materia.
En el mundo, y en especial en América Latina, desde algunos años se comienza a hablar de Economía Solidaria, no obstante, Luis Razeto prefiere denominarla “Economía de la Solidaridad”, entendida como un componente importante en la actividad económica y no como un calificador del proceso.
Este tipo de economía, explica el investigador chileno, “es la actividad cuyos actores son sujetos privados asociados en grupos, familias o asociaciones privadas, que intercambian, producen y obtienen sus elementos del mercado, y en sus operaciones dentro de este entorno buscan obtener beneficios”.
Razeto expresó que la diferencia con la economía formal, es que logra satisfacer los vacíos que deja la producción de bienes. Pero advierte, que la cobertura de ese vacío no debe verse como algo foráneo al proceso de la economía, sino como un elemento de la misma. Expone que otra discrepancia, es que se encuentra inmersa en ese gran grupo denominado popular, donde se localizan “no menos del 35% y en algunos casos hasta un 70% de la fuerza de trabajo de nuestra región que no participa en los procesos económicos”
Ratifica que en este nuevo proceso, la población busca obtener sus objetivos a través de lo económico y no de movilizaciones políticas como se realizaba en el pasado. Pero aclara que aunque esta economía popular posee gérmenes que la asemejan con la solidaria, sólo se desarrollará y llegará a convertirse en Economía de la Solidaridad, si se activa un mayor proceso de productividad y eficiencia a través de procesos de coordinación, integración y cooperación entre las unidades económicas de cada una de ellas.
Ese paso de popular a solidaria, resalta Razeto, no es imposible porque el mercado en sí mismo es una expresión social del hombre, donde se articulan un conjunto de relaciones de la vida social. Por lo que este tránsito a la Economía de la Solidaridad se dará como un camino de transformación de las sociedades para enfrentar los problemas de la economía, bajo los preceptos actuales, no ha sido capaz de resolver y surgirá a pesar del gran mal de estos tiempos, “la concepción de proyectos individuales y la privatización de las iniciativas y empresas”.
Indica Razeto, que una vez superadas todas las dificultades, “la Economía de la Solidaridad se levantará como una forma de organización económica capaz de canalizar la búsqueda más genuina, tendiente a resolver los problemas creados por el desarrollo y la economía que tenemos en la actualidad”.
Pero este tipo de economía también necesita de un capital y financiamiento como cualquier otra empresa u organización, y es aquí donde se le dificulta su desarrollo al no tener los mecanismos para acceder a financiamientos adecuados. Ante estos obstáculos, las experiencias de Economía de la Solidaridad deben agotar en primer lugar, todas sus formas posibles de obtención de aportes para manejar los recursos financieros con sus propios medios. Y es allí donde resalta Luis Razeto, la necesidad que tienen las iniciativas de generar estructuras de crédito propias, a través de Cooperativas de ahorro y crédito, asociaciones, fondos rotatorios, que puedan ser administrados y gestionados con criterios idóneos adaptados a las condiciones de la Economía Popular.
EL FACTOR DE LA PRODUCTIVIDAD
Para entender los alcances de la Economía Solidaria hay que conocer el factor que la hace competitiva y la diferencia de otras modalidades económicas a pesar de sus deficiencias en capital, tecnología y mano de obra especializada. Ese principio denominado por Luis Razeto como factor C, se constituye como el elemento de la colaboración, el compañerismo, de la comunidad, del compartir, del cooperar y comercializar en conjunto, denominaciones que le otorgan las características propias a ese sector.
Donde hay solidaridad, afirma el investigador chileno, aumenta la productividad ya que ella se consolida como un factor de rendimiento dentro de cualquier empresa. Este elemento económico Razeto lo denomina Factor C, porque muchas de las palabras asociadas a él comienzan por C, por ejemplo, comunidad, compañerismo, colaboración, compartir, entre otros.
Señala que así como no se puede producir sin capital o sin trabajo, tampoco se puede rendir sin solidaridad, es decir, sin el factor C, y es por ello que todas las teorías de calidad aluden en alguna medida la importancia que tiene el elemento humano, la cooperación y la integración, porque saben que mejorando el clima humano se aumenta la producción.
En las empresas solidarias, sostiene Razeto, que se demuestra como este factor C es capaz de sustituir las insuficiencias de otros elementos que son compensadas por un tipo de comunicación y creatividad, generada a través del trabajo en grupo, constituyéndose en una gran ventaja comparativa y competitiva de las empresas solidarias frente a otras empresas.
Por ende, concluye Luis Razeto, a futuro la Economía de la Solidaridad sí mejora su tecnología, su dotación de capital y califica su fuerza de trabajo, se constituirá como una estructura más adecuada y mucho más eficiente que las otras formas económicas basadas en la subordinación de gran parte de las personas que participan en ellas, donde el Factor C no tiene ninguna cabida.
Economia Solidária constitui o fundamento de uma globalização humanizadora, de um desenvolvimento sustentável, socialmente justo e voltado para a satisfação racional das necessidades de cada um e de todos os cidadãos da Terra seguindo um caminho intergeracional de desenvolvimento sustentável na qualidade de sua vida ...
Princípios da Economia Solidária:
1. Origem e cenário atual
A Economia Solidária ressurge hoje como resgate da luta histórica dos(as) trabalhadores(as), como defesa contra a exploração do trabalho humano e como alternativa ao modo capitalista de organizar as relações sociais dos seres humanos entre si e destes com a natureza.
Nos primórdios do capitalismo, as relações de trabalho assalariado – principal forma de organização do trabalho nesse sistema – levaram a um tal grau de exploração do trabalho humano que os(as) trabalhadores(as) organizaram-se em sindicatos e em empreendimentos cooperativados. Os sindicatos como forma de defesa e conquista de direitos dos/as assalariados/as e os empreendimentos cooperativados, de auto-gestão, como forma de trabalho alternativa à exploração assalariada.
As lutas, nesses dois campos, sempre foram complementares; entretanto a ampliação do trabalho assalariado no mundo levou a que essa forma de relação capitalista se tornasse hegemônica, transformando tudo, inclusive o trabalho humano, em mercadoria. As demais formas (comunitárias, artesanais, individuais, familiares, cooperativadas, etc.) passaram a ser tratadas como “resquícios atrasados” que tenderiam a ser absorvidas e transformadas cada vez mais em relações capitalistas.
A atual crise do trabalho assalariado, desnuda de vez a promessa do capitalismo de transformar a tudo e a todos/as em mercadorias a serem ofertadas e consumidas num mercado equalizado pela “competitividade”. Milhões de trabalhadores/as são excluídos dos seus empregos, amplia-se cada vez o trabalho precário, sem garantias de direitos. Assim, as formas de trabalho chamadas de “atrasadas” que deveriam ser reduzidas, se ampliam ao absover todo esse contingente de excluídos.
Hoje, no Brasil, mais de 50% dos trabalhadores/as, estão sobrevivendo de trabalho à margem do setor capitalista hegemônico, o das relações assalariadas e “protegidas”. Aquilo que era para ser absorvido pelo capitalismo, passa a ser tão grande que representa um desafio cuja superação só pode ser enfrentada por um movimento que conjugue todas essas formas e que desenvolva um projeto alternativo de economia solidária.
Neste cenário, sob diversos títulos - economia solidária, economia social, socioeconômica solidária, humanoeconomia, economia popular e solidária, economia de proximidade, economia de comunhão etc, têm emergido práticas de relações econômicas e sociais que, de imediato, propiciam a sobrevivência e a melhora da qualidade de vida de milhões de pessoas em diferentes partes do mundo.
Mas seu horizonte vai mais além. São práticas fundadas em relações de colaboração solidária, inspiradas por valores culturais que colocam o ser humano como sujeito e finalidade da atividade econômica, em vez da acumulação privada de riqueza em geral e de capital em particular.
As experiências, que se alimentam de fontes tão diversas como as práticas de reciprocidade dos povos indígenas de diversos continentes e os princípios do cooperativismo gerado em Rochdale, Inglaterra, em meados do século XIX, aperfeiçoados e recriados nos diferentes contextos socioculturais, ganharam múltiplas formas e maneiras de expressar-se.
2. Convergências – Princípios gerais
Apesar dessa diversidade de origem e de dinâmica cultural, são pontos de convergência:
- a valorização social do trabalho humano, - a satisfação plena das necessidades de todos como eixo da criatividade tecnológica e da atividade econômica, - o reconhecimento do lugar fundamental da mulher e do feminino numa economia fundada na solidariedade, - a busca de uma relação de intercâmbio respeitoso com a natureza, e - os valores da cooperação e da solidariedade.
- A Economia Solidária constitui o fundamento de uma globalização humanizadora, de um desenvolvimento sustentável, socialmente justo e voltado para a satisfação racional das necessidades de cada um e de todos os cidadãos da Terra seguindo um caminho intergeracional de desenvolvimento sustentável na qualidade de sua vida, afirma o economista Paul Singer.
- O valor central da economia solidária é o trabalho, o saber e a criatividade humanos e não o capital-dinheiro e sua propriedade sob quaisquer de suas formas.
- A Economia Solidária representa práticas fundadas em relações de colaboração solidária, inspiradas por valores culturais que colocam o ser humano como sujeito e finalidade da atividade econômica, em vez da acumulação privada de riqueza em geral e de capital em particular.
- A Economia Solidária busca a unidade entre produção e reprodução, evitando a contradição fundamental do sistema capitalista, que desenvolve a produtividade mas exclui crescentes setores de trabalhadores do acesso aos seus benefícios.
- A Economia Solidária busca outra qualidade de vida e de consumo, e isto requer a solidariedade entre os cidadãos do centro e os da periferia do sistema mundial.
- Para a economia solidária, a eficiência não pode limitar-se aos benefícios materiais de um empreendimento, mas se define também como eficiência social, em função da qualidade de vida e da felicidade de seus membros e, ao mesmo tempo, de todo o ecossistema.
- A economia solidária é um poderoso instrumento de combate à exclusão social, pois apresenta alternativa viável para a geração de trabalho e renda e para a satisfação direta das necessidades de todos, provando que é possível organizar a produção e a reprodução da sociedade de modo a eliminar as desigualdades materiais e difundir os valores da solidariedade humana.
Princípio específicos
- Por um sistema de finanças solidárias
- Para a Economia Solidária o valor central é o direito das comunidades e nações à soberania de suas próprias finanças. São alguns dos elementos fomentadores de uma política autogestionária de financiamento do investimento do nível local ao nacional:
- A nível local, micro, territorial: os bancos cooperativos, os bancos éticos, as cooperativas de crédito, as instituições de microcrédito solidário e os empreendimentos mutuários, todos com o objetivo de financiar seus membros e não concentrar lucros através dos altos juros, são componentes importantes do sistema socioeconômico solidário, favorecendo o acesso popular ao crédito baseados nas suas próprias poupanças.
- A nível nacional, macro, estrutural: a descentralização responsável das moedas circulantes nacionais e o estímulo ao comércio justo e solidário utilizando moedas comunitárias; o conseqüente empoderamento financeiro das comunidades; o controle e a regulação dos fluxos financeiros para que cumpram seu papel de meio e não de finalidade da atividade econômica; a imposição de limites às taxas de juros e aos lucros extraordinários de base monopólica, o controle público da taxa de câmbio e a emissão responsável de moeda nacional para evitar toda atividade especulativa e defender a soberania do povo sobre seu próprio mercado.
- Pelo desenvolvimento de Cadeias Produtivas Solidárias
A Economia Solidária permite articular solidariamente os diversos elos de cada cadeia produtiva, em redes de agentes que se apóiam e se complementam:
- Articulando o consumo solidário com a produção, a comercialização e as finanças, de modo orgânico e dinâmico e do nível local até o global, a economia solidária amplia as oportunidades de trabalho e intercâmbio para cada agente sem afastar a atividade econômica do seu fim primeiro, que é responder às necessidades produtivas e reprodutivas da sociedade e dos próprios agentes econômicos.
- Consciente de fazer parte de um sistema orgânico e abrangente, cada agente econômico busca contribuir para o progresso próprio e do conjunto, valorizando as vantagens cooperativas e a eficiência sistêmica que resultam em melhor qualidade de vida e trabalho para cada um e para todos.
- A partilha da decisão com representantes da comunidade sobre a eficiência social e os usos dos excedentes, permite que se faça investimentos nas condições gerais de vida de todos e na criação de outras empresas solidárias, outorgando um caráter dinâmico à reprodução social.
- A Economia Solidária propõe a atividade econômica e social enraizada no seu contexto mais imediato, e tem a territorialidade e o desenvolvimento local como marcos de referência, mantendo vínculos de fortalecimento com redes da cadeia produtiva (produçáo, comercialização e consumo) espalhadas por diversos países, com base em princípios éticos, solidários e sustentáveis.
- A economia solidária promove o desenvolvimento de redes de comércio a preços justos, procurando que os benefícios do desenvolvimento produtivo sejam repartidos mais eqüitativamente entre grupos e países.
- A economia solidária, nas suas diversas formas, é um projeto de desenvolvimento destinado a promover as pessoas e coletividades sociais a sujeito dos meios, recursos e ferramentas de produzir e distribuir as riquezas, visando a suficiência em resposta às necessidades de todos e o desenvolvimento genuinamente sustentável.
- Pela construção de uma Política da Economia Solidária num Estado Democrático
- A Economia Solidária é também um projeto de desenvolvimento integral que visa a sustentabilidade, a justiça econômica, social, cultural e ambiental e a democracia participativa.
- A Economia Solidária estimula a formação de alianças estratégicas entre organizações populares para o exercício pleno e ativo dos direitos e responsabilidades da cidadania, exercendo sua soberania por meio da democracia e da gestão participativa.
- A Economia Solidária exige o respeito à autonomia dos empreendimentos e organizações dos trabalhadores, sem a tutela de Estados centralizadores e longe das práticas cooperativas burocratizadas, que suprimem a participação direta dos cidadãos trabalhadores.
-A economia solidária, em primeiro lugar, exige a responsabilidade dos Estados nacionais pela defesa dos direitos universais dos trabalhadores, que as políticas neoliberais pretendem eliminar.
- Preconiza um Estado democraticamente forte, empoderado a partir da própria sociedade e colocado ao serviço dela, transparente e fidedigno, capaz de orquestrar a diversidade que a constitui e de zelar pela justiça social e pela realização dos direitos e das responsabilidades cidadãs de cada um e de todos.
- O valor central é a soberania nacional num contexto de interação respeitosa com a soberania de outras nações. O Estado democraticamente forte é capaz de promover, mediante do diálogo com a Sociedade, políticas públicas que fortalecem a democracia participativa, a democratização dos fundos públicos e dos benefícios do desenvolvimento.
- Assim, a Economia Solidária pode constituir-se em setor econômico da sociedade, distinto da economia capitalista e da economia estatal, fortalecendo o Estado democrático com a irrupção de novo ator social autônomo e capaz de avançar novas regras de direitos e de regulação da sociedade em seu benefício.
3. A Economia Solidária não é:
- A economia solidária não está orientada para mitigar os problemas sociais gerados pela globalização neoliberal.
- A Economia solidária rejeita as velhas práticas da competição e da maximização da lucratividade individual.
- A economia solidária rejeita a proposta de mercantilização das pessoas e da natureza às custas da espoliação do meio ambiente terrestre, contaminando e esgotando os recursos naturais no Norte em troca de zonas de reserva no Sul.
- A economia solidária confronta-se contra a crença de que o mercado é capaz de auto-regular-se para o bem de todos, e que a competição é o melhor modo de relação entre os atores sociais.
- A economia solidária confronta-se contra a lógica do mercado capitalista que induz à crença de que as necessidades humanas só podem ser satisfeitas sob a forma de mercadorias e que elas são oportunidades de lucro privado e de acumulação de capital.
-A economia solidária é uma alternativa ao mundo de desemprego crescente, em que a grande maioria dos trabalhadores não controla nem participa da gestão dos meios e recursos para produzir riquezas e que um número sempre maior de trabalhadores e famílias perde o acesso à remuneração e fica excluído do mercado capitalista.
- A economia solidária nega a competição nos marcos do mercado capitalista que lança trabalhador contra trabalhador, empresa contra empresa, país contra país, numa guerra sem tréguas em que todos são inimigos de todos e ganha quem for mais forte, mais rico e, freqüentemente, mais trapaceiro e corruptor ou corrupto.
- A economia solidária busca reverter a lógica da espiral capitalista em que o número dos que ganham acesso à riqueza material é cada vez mais reduzido, enquanto aumenta rapidamente o número dos que só conseguem compartilhar a miséria e a desesperança.
- A economia solidária contesta tanto o conceito de riqueza como os indicadores de sua avaliação que se reduzem ao valor produtivo e mercantil, sem levar em conta outros valores como o ambiental, social e cultural de uma atividade econômica. Apud texto III Fórum Nacional de Economia Solidária
4. Objetivos
Alguns objetivos são necessários para atingirmos um desenvolvimento perante a Economia Solidária:
- Iniciativa de educação para a participação é o primeiro passo;- Descobrir a dimensão coletiva dos problemas e dos interesses comuns;- Construir uma análise crítica que permita identificar as causas dos problemas;- Definir objetivos e meios precisos para atingi–los;- Organizar–se e assumir responsabilidades;- Pôr-se em relação de cooperação e de solidariedade com os outros grupos.
Para explicar el desarrollo social que puede alcanzar una sociedad a través de la Economía Solidaria, hay que entender cuál es su significado, sus relaciones con la economía formal y los niveles de productividad que puede alcanzar. La entrada a este mundo de la Economía Solidaria la hace posible el investigador chileno Luis Razeto, quien durante el seminario expuso ideas y experiencias de su país en esta materia.
En el mundo, y en especial en América Latina, desde algunos años se comienza a hablar de Economía Solidaria, no obstante, Luis Razeto prefiere denominarla “Economía de la Solidaridad”, entendida como un componente importante en la actividad económica y no como un calificador del proceso.
Este tipo de economía, explica el investigador chileno, “es la actividad cuyos actores son sujetos privados asociados en grupos, familias o asociaciones privadas, que intercambian, producen y obtienen sus elementos del mercado, y en sus operaciones dentro de este entorno buscan obtener beneficios”.
Razeto expresó que la diferencia con la economía formal, es que logra satisfacer los vacíos que deja la producción de bienes. Pero advierte, que la cobertura de ese vacío no debe verse como algo foráneo al proceso de la economía, sino como un elemento de la misma. Expone que otra discrepancia, es que se encuentra inmersa en ese gran grupo denominado popular, donde se localizan “no menos del 35% y en algunos casos hasta un 70% de la fuerza de trabajo de nuestra región que no participa en los procesos económicos”
Ratifica que en este nuevo proceso, la población busca obtener sus objetivos a través de lo económico y no de movilizaciones políticas como se realizaba en el pasado. Pero aclara que aunque esta economía popular posee gérmenes que la asemejan con la solidaria, sólo se desarrollará y llegará a convertirse en Economía de la Solidaridad, si se activa un mayor proceso de productividad y eficiencia a través de procesos de coordinación, integración y cooperación entre las unidades económicas de cada una de ellas.
Ese paso de popular a solidaria, resalta Razeto, no es imposible porque el mercado en sí mismo es una expresión social del hombre, donde se articulan un conjunto de relaciones de la vida social. Por lo que este tránsito a la Economía de la Solidaridad se dará como un camino de transformación de las sociedades para enfrentar los problemas de la economía, bajo los preceptos actuales, no ha sido capaz de resolver y surgirá a pesar del gran mal de estos tiempos, “la concepción de proyectos individuales y la privatización de las iniciativas y empresas”.
Indica Razeto, que una vez superadas todas las dificultades, “la Economía de la Solidaridad se levantará como una forma de organización económica capaz de canalizar la búsqueda más genuina, tendiente a resolver los problemas creados por el desarrollo y la economía que tenemos en la actualidad”.
Pero este tipo de economía también necesita de un capital y financiamiento como cualquier otra empresa u organización, y es aquí donde se le dificulta su desarrollo al no tener los mecanismos para acceder a financiamientos adecuados. Ante estos obstáculos, las experiencias de Economía de la Solidaridad deben agotar en primer lugar, todas sus formas posibles de obtención de aportes para manejar los recursos financieros con sus propios medios. Y es allí donde resalta Luis Razeto, la necesidad que tienen las iniciativas de generar estructuras de crédito propias, a través de Cooperativas de ahorro y crédito, asociaciones, fondos rotatorios, que puedan ser administrados y gestionados con criterios idóneos adaptados a las condiciones de la Economía Popular.
EL FACTOR DE LA PRODUCTIVIDAD
Para entender los alcances de la Economía Solidaria hay que conocer el factor que la hace competitiva y la diferencia de otras modalidades económicas a pesar de sus deficiencias en capital, tecnología y mano de obra especializada. Ese principio denominado por Luis Razeto como factor C, se constituye como el elemento de la colaboración, el compañerismo, de la comunidad, del compartir, del cooperar y comercializar en conjunto, denominaciones que le otorgan las características propias a ese sector.
Donde hay solidaridad, afirma el investigador chileno, aumenta la productividad ya que ella se consolida como un factor de rendimiento dentro de cualquier empresa. Este elemento económico Razeto lo denomina Factor C, porque muchas de las palabras asociadas a él comienzan por C, por ejemplo, comunidad, compañerismo, colaboración, compartir, entre otros.
Señala que así como no se puede producir sin capital o sin trabajo, tampoco se puede rendir sin solidaridad, es decir, sin el factor C, y es por ello que todas las teorías de calidad aluden en alguna medida la importancia que tiene el elemento humano, la cooperación y la integración, porque saben que mejorando el clima humano se aumenta la producción.
En las empresas solidarias, sostiene Razeto, que se demuestra como este factor C es capaz de sustituir las insuficiencias de otros elementos que son compensadas por un tipo de comunicación y creatividad, generada a través del trabajo en grupo, constituyéndose en una gran ventaja comparativa y competitiva de las empresas solidarias frente a otras empresas.
Por ende, concluye Luis Razeto, a futuro la Economía de la Solidaridad sí mejora su tecnología, su dotación de capital y califica su fuerza de trabajo, se constituirá como una estructura más adecuada y mucho más eficiente que las otras formas económicas basadas en la subordinación de gran parte de las personas que participan en ellas, donde el Factor C no tiene ninguna cabida.
Economia Solidária constitui o fundamento de uma globalização humanizadora, de um desenvolvimento sustentável, socialmente justo e voltado para a satisfação racional das necessidades de cada um e de todos os cidadãos da Terra seguindo um caminho intergeracional de desenvolvimento sustentável na qualidade de sua vida ...
Princípios da Economia Solidária:
1. Origem e cenário atual
A Economia Solidária ressurge hoje como resgate da luta histórica dos(as) trabalhadores(as), como defesa contra a exploração do trabalho humano e como alternativa ao modo capitalista de organizar as relações sociais dos seres humanos entre si e destes com a natureza.
Nos primórdios do capitalismo, as relações de trabalho assalariado – principal forma de organização do trabalho nesse sistema – levaram a um tal grau de exploração do trabalho humano que os(as) trabalhadores(as) organizaram-se em sindicatos e em empreendimentos cooperativados. Os sindicatos como forma de defesa e conquista de direitos dos/as assalariados/as e os empreendimentos cooperativados, de auto-gestão, como forma de trabalho alternativa à exploração assalariada.
As lutas, nesses dois campos, sempre foram complementares; entretanto a ampliação do trabalho assalariado no mundo levou a que essa forma de relação capitalista se tornasse hegemônica, transformando tudo, inclusive o trabalho humano, em mercadoria. As demais formas (comunitárias, artesanais, individuais, familiares, cooperativadas, etc.) passaram a ser tratadas como “resquícios atrasados” que tenderiam a ser absorvidas e transformadas cada vez mais em relações capitalistas.
A atual crise do trabalho assalariado, desnuda de vez a promessa do capitalismo de transformar a tudo e a todos/as em mercadorias a serem ofertadas e consumidas num mercado equalizado pela “competitividade”. Milhões de trabalhadores/as são excluídos dos seus empregos, amplia-se cada vez o trabalho precário, sem garantias de direitos. Assim, as formas de trabalho chamadas de “atrasadas” que deveriam ser reduzidas, se ampliam ao absover todo esse contingente de excluídos.
Hoje, no Brasil, mais de 50% dos trabalhadores/as, estão sobrevivendo de trabalho à margem do setor capitalista hegemônico, o das relações assalariadas e “protegidas”. Aquilo que era para ser absorvido pelo capitalismo, passa a ser tão grande que representa um desafio cuja superação só pode ser enfrentada por um movimento que conjugue todas essas formas e que desenvolva um projeto alternativo de economia solidária.
Neste cenário, sob diversos títulos - economia solidária, economia social, socioeconômica solidária, humanoeconomia, economia popular e solidária, economia de proximidade, economia de comunhão etc, têm emergido práticas de relações econômicas e sociais que, de imediato, propiciam a sobrevivência e a melhora da qualidade de vida de milhões de pessoas em diferentes partes do mundo.
Mas seu horizonte vai mais além. São práticas fundadas em relações de colaboração solidária, inspiradas por valores culturais que colocam o ser humano como sujeito e finalidade da atividade econômica, em vez da acumulação privada de riqueza em geral e de capital em particular.
As experiências, que se alimentam de fontes tão diversas como as práticas de reciprocidade dos povos indígenas de diversos continentes e os princípios do cooperativismo gerado em Rochdale, Inglaterra, em meados do século XIX, aperfeiçoados e recriados nos diferentes contextos socioculturais, ganharam múltiplas formas e maneiras de expressar-se.
2. Convergências – Princípios gerais
Apesar dessa diversidade de origem e de dinâmica cultural, são pontos de convergência:
- a valorização social do trabalho humano, - a satisfação plena das necessidades de todos como eixo da criatividade tecnológica e da atividade econômica, - o reconhecimento do lugar fundamental da mulher e do feminino numa economia fundada na solidariedade, - a busca de uma relação de intercâmbio respeitoso com a natureza, e - os valores da cooperação e da solidariedade.
- A Economia Solidária constitui o fundamento de uma globalização humanizadora, de um desenvolvimento sustentável, socialmente justo e voltado para a satisfação racional das necessidades de cada um e de todos os cidadãos da Terra seguindo um caminho intergeracional de desenvolvimento sustentável na qualidade de sua vida, afirma o economista Paul Singer.
- O valor central da economia solidária é o trabalho, o saber e a criatividade humanos e não o capital-dinheiro e sua propriedade sob quaisquer de suas formas.
- A Economia Solidária representa práticas fundadas em relações de colaboração solidária, inspiradas por valores culturais que colocam o ser humano como sujeito e finalidade da atividade econômica, em vez da acumulação privada de riqueza em geral e de capital em particular.
- A Economia Solidária busca a unidade entre produção e reprodução, evitando a contradição fundamental do sistema capitalista, que desenvolve a produtividade mas exclui crescentes setores de trabalhadores do acesso aos seus benefícios.
- A Economia Solidária busca outra qualidade de vida e de consumo, e isto requer a solidariedade entre os cidadãos do centro e os da periferia do sistema mundial.
- Para a economia solidária, a eficiência não pode limitar-se aos benefícios materiais de um empreendimento, mas se define também como eficiência social, em função da qualidade de vida e da felicidade de seus membros e, ao mesmo tempo, de todo o ecossistema.
- A economia solidária é um poderoso instrumento de combate à exclusão social, pois apresenta alternativa viável para a geração de trabalho e renda e para a satisfação direta das necessidades de todos, provando que é possível organizar a produção e a reprodução da sociedade de modo a eliminar as desigualdades materiais e difundir os valores da solidariedade humana.
Princípio específicos
- Por um sistema de finanças solidárias
- Para a Economia Solidária o valor central é o direito das comunidades e nações à soberania de suas próprias finanças. São alguns dos elementos fomentadores de uma política autogestionária de financiamento do investimento do nível local ao nacional:
- A nível local, micro, territorial: os bancos cooperativos, os bancos éticos, as cooperativas de crédito, as instituições de microcrédito solidário e os empreendimentos mutuários, todos com o objetivo de financiar seus membros e não concentrar lucros através dos altos juros, são componentes importantes do sistema socioeconômico solidário, favorecendo o acesso popular ao crédito baseados nas suas próprias poupanças.
- A nível nacional, macro, estrutural: a descentralização responsável das moedas circulantes nacionais e o estímulo ao comércio justo e solidário utilizando moedas comunitárias; o conseqüente empoderamento financeiro das comunidades; o controle e a regulação dos fluxos financeiros para que cumpram seu papel de meio e não de finalidade da atividade econômica; a imposição de limites às taxas de juros e aos lucros extraordinários de base monopólica, o controle público da taxa de câmbio e a emissão responsável de moeda nacional para evitar toda atividade especulativa e defender a soberania do povo sobre seu próprio mercado.
- Pelo desenvolvimento de Cadeias Produtivas Solidárias
A Economia Solidária permite articular solidariamente os diversos elos de cada cadeia produtiva, em redes de agentes que se apóiam e se complementam:
- Articulando o consumo solidário com a produção, a comercialização e as finanças, de modo orgânico e dinâmico e do nível local até o global, a economia solidária amplia as oportunidades de trabalho e intercâmbio para cada agente sem afastar a atividade econômica do seu fim primeiro, que é responder às necessidades produtivas e reprodutivas da sociedade e dos próprios agentes econômicos.
- Consciente de fazer parte de um sistema orgânico e abrangente, cada agente econômico busca contribuir para o progresso próprio e do conjunto, valorizando as vantagens cooperativas e a eficiência sistêmica que resultam em melhor qualidade de vida e trabalho para cada um e para todos.
- A partilha da decisão com representantes da comunidade sobre a eficiência social e os usos dos excedentes, permite que se faça investimentos nas condições gerais de vida de todos e na criação de outras empresas solidárias, outorgando um caráter dinâmico à reprodução social.
- A Economia Solidária propõe a atividade econômica e social enraizada no seu contexto mais imediato, e tem a territorialidade e o desenvolvimento local como marcos de referência, mantendo vínculos de fortalecimento com redes da cadeia produtiva (produçáo, comercialização e consumo) espalhadas por diversos países, com base em princípios éticos, solidários e sustentáveis.
- A economia solidária promove o desenvolvimento de redes de comércio a preços justos, procurando que os benefícios do desenvolvimento produtivo sejam repartidos mais eqüitativamente entre grupos e países.
- A economia solidária, nas suas diversas formas, é um projeto de desenvolvimento destinado a promover as pessoas e coletividades sociais a sujeito dos meios, recursos e ferramentas de produzir e distribuir as riquezas, visando a suficiência em resposta às necessidades de todos e o desenvolvimento genuinamente sustentável.
- Pela construção de uma Política da Economia Solidária num Estado Democrático
- A Economia Solidária é também um projeto de desenvolvimento integral que visa a sustentabilidade, a justiça econômica, social, cultural e ambiental e a democracia participativa.
- A Economia Solidária estimula a formação de alianças estratégicas entre organizações populares para o exercício pleno e ativo dos direitos e responsabilidades da cidadania, exercendo sua soberania por meio da democracia e da gestão participativa.
- A Economia Solidária exige o respeito à autonomia dos empreendimentos e organizações dos trabalhadores, sem a tutela de Estados centralizadores e longe das práticas cooperativas burocratizadas, que suprimem a participação direta dos cidadãos trabalhadores.
-A economia solidária, em primeiro lugar, exige a responsabilidade dos Estados nacionais pela defesa dos direitos universais dos trabalhadores, que as políticas neoliberais pretendem eliminar.
- Preconiza um Estado democraticamente forte, empoderado a partir da própria sociedade e colocado ao serviço dela, transparente e fidedigno, capaz de orquestrar a diversidade que a constitui e de zelar pela justiça social e pela realização dos direitos e das responsabilidades cidadãs de cada um e de todos.
- O valor central é a soberania nacional num contexto de interação respeitosa com a soberania de outras nações. O Estado democraticamente forte é capaz de promover, mediante do diálogo com a Sociedade, políticas públicas que fortalecem a democracia participativa, a democratização dos fundos públicos e dos benefícios do desenvolvimento.
- Assim, a Economia Solidária pode constituir-se em setor econômico da sociedade, distinto da economia capitalista e da economia estatal, fortalecendo o Estado democrático com a irrupção de novo ator social autônomo e capaz de avançar novas regras de direitos e de regulação da sociedade em seu benefício.
3. A Economia Solidária não é:
- A economia solidária não está orientada para mitigar os problemas sociais gerados pela globalização neoliberal.
- A Economia solidária rejeita as velhas práticas da competição e da maximização da lucratividade individual.
- A economia solidária rejeita a proposta de mercantilização das pessoas e da natureza às custas da espoliação do meio ambiente terrestre, contaminando e esgotando os recursos naturais no Norte em troca de zonas de reserva no Sul.
- A economia solidária confronta-se contra a crença de que o mercado é capaz de auto-regular-se para o bem de todos, e que a competição é o melhor modo de relação entre os atores sociais.
- A economia solidária confronta-se contra a lógica do mercado capitalista que induz à crença de que as necessidades humanas só podem ser satisfeitas sob a forma de mercadorias e que elas são oportunidades de lucro privado e de acumulação de capital.
-A economia solidária é uma alternativa ao mundo de desemprego crescente, em que a grande maioria dos trabalhadores não controla nem participa da gestão dos meios e recursos para produzir riquezas e que um número sempre maior de trabalhadores e famílias perde o acesso à remuneração e fica excluído do mercado capitalista.
- A economia solidária nega a competição nos marcos do mercado capitalista que lança trabalhador contra trabalhador, empresa contra empresa, país contra país, numa guerra sem tréguas em que todos são inimigos de todos e ganha quem for mais forte, mais rico e, freqüentemente, mais trapaceiro e corruptor ou corrupto.
- A economia solidária busca reverter a lógica da espiral capitalista em que o número dos que ganham acesso à riqueza material é cada vez mais reduzido, enquanto aumenta rapidamente o número dos que só conseguem compartilhar a miséria e a desesperança.
- A economia solidária contesta tanto o conceito de riqueza como os indicadores de sua avaliação que se reduzem ao valor produtivo e mercantil, sem levar em conta outros valores como o ambiental, social e cultural de uma atividade econômica. Apud texto III Fórum Nacional de Economia Solidária
4. Objetivos
Alguns objetivos são necessários para atingirmos um desenvolvimento perante a Economia Solidária:
- Iniciativa de educação para a participação é o primeiro passo;- Descobrir a dimensão coletiva dos problemas e dos interesses comuns;- Construir uma análise crítica que permita identificar as causas dos problemas;- Definir objetivos e meios precisos para atingi–los;- Organizar–se e assumir responsabilidades;- Pôr-se em relação de cooperação e de solidariedade com os outros grupos.
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